Pasado, presente y futuro de la Craft Beer en Argentina…(parte I)

La tradición cervecera en Argentina tiene algo más dos siglos y medio. Como en la mayoría de los países iberoamericanos, la afición al consumo de cerveza en la Argentina fue introducida por los emigrantes europeos que llegaban al Nuevo Continente a “hacer fortuna”.

Primero fueron las marcas elaboradas en la “vieja” Europa, llevadas en los barcos, las que empezaron a consumirse por alemanes y británicos, principalmente. En seguida, se sumaron a esa afición el resto de argentinos.

Más tarde, hacia la segunda mitad del siglo XVIII, empezaron a surgir pequeñas cervecerías fundadas por emigrantes ligados, en mayor o menor medida, con cerveceras europeas. Las grandes distancias, las malas comunicaciones existentes y la ausencia de hielo, para la refrigeración de la cerveza durante el transporte, motivó que cada localidad, más o menos importante, tuviera su cervecería para abastecer a los lugareños.

En un principio, tenían que importar la malta y el lúpulo y, algunas, por la mala calidad de las aguas del subsuelo, utilizaban agua de lluvia recogida en aljibes construidos a tal efecto. Años más tarde, las cerveceras más preparadas, aprovechando el ferrocarril, fueron extendiendo sus áreas de ventas y montando fábricas allí donde les era más rentable. También, fueron desarrollando cultivos autóctonos, primero de cebada y luego de lúpulo. Argentina es hoy una exportadora de excelentes variedades de lúpulo, cultivadas en la zona de El Bolsón, localidad de la provincia de Río Negro, en la Patagonia

Un folleto publicado por José María Peña y Juan Carlos López Almendros, con motivo de la Iª Exposición de Coleccionismo Cervecero, celebrada en Buenos Aires en julio de 1999, nos relata que la primera referencia que existe relativa a la elaboración de cerveza en Argentina se remonta a 1806. La escuadra inglesa, aprovechando la ausencia del inepto Virrey de Buenos  Aires, Marqués de Sobremonte, había tomado la ciudad sin apenas resistencia. Tras la heroica reconquista llevada a cabo por el marino español Santiago Liniers, los bienes de los ingleses residentes en la ciudad fueron confiscados. Uno de ellos, médico de profesión en Retiro, envió una reclamación a las autoridades españolas “por la expropiación de su fábrica de cerveza, contigua al mencionado mercado, después de las invasiones inglesas. Aduce a su favor, que si bien es nacido en Inglaterra, se encuentra al servicio de Su Majestad Española”. Transcurría el año de 1806.

Según otras fuentes, la primera fábrica argentina de cerveza pudo haber sido la que funcionaba, en 1744, en la actual calle Moreno, antes San Francisco, de la ciudad de Buenos Aires. También se tienen noticias que, desde 1804 y hasta la Revolución de Mayo de 1810, funcionó, junto al teatro Coliseo de Buenos Aires, un establecimiento que servía cerveza fabricada por su propio dueño. [+]

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