Tres medidas simples que hacen toda la diferencia al momento de contra la calidad en las cervecerías.
Esa sensación de que la calidad de los procesos en nuestra cervecería están fuera de nuestro control, en al algún punto de nuestro negoció es normal que suceda por innúmeras razones. Calma.
El descontrol puede tener origen en el crecimiento acelerado, imprevisto, además del previsto en el plan de negocio. O también puede estar en la alta rotación de la fuerza de trabajo o aún en la falta de estructuración de los procesos de manera mas precisa en el inicio del emprendimiento cervecero.
La cuestión es que todo esto termina desencadenando un problema silencioso y gravísimo en cualquier cervecería: La falta de constancia en los procesos afecta la estandarización de las cervezas.
Así, sea cual fuere la causa del problema, precisa ser resuelto cuanto antes, ya que la calidad de nuestros procesos influye en la calidad de nuestros productos y sin buenos productos, no hay negocio que sobreviva.
La buena noticia es que da tranquilamente para corregir las fallas en el control de calidad en cervecerías adoptando medidas que están a disposición de cualquier cervecero.
1. Instrumental de calidad para monitorear las etapas de producción
Termómetro, densímetro, balanza, pHmetro son nuestros instrumentos de trabajo, por más simples que sean deben estar funcionando correctamente. Esas reparaciones “provisorias para siempre” no son saludables para nuestro proceso de elaboración.
Los equipamientos cerveceros dan su mejor performance solo si podemos medir datos, confiables, precisos y reproducibles.
Una balanza mal calibrada o un sensor de temperatura descalabrado, son focos de atención que deben ser apagados inmediatamente para evitar perdida de control total en procesos eficientes.
Hacer el mantenimiento regular de los equipamientos y mantenerlos en buen estado de funcionamiento es primordial para mantener la calidad de nuestra cerveza.
2. Invertir en la fuerza de trabajo para formar un equipo sensorial
El mayor activo de una cervecería hasta puede ser el equipamiento de la planta, pero el mayor valor de una cervecería esta en su equipo de trabajo. Al final, ninguna máquina de costo accesible es capaz de identificar con la misma complejidad, la subjetiva gama de sabores y aromas percibidos por el hombre.
Si en nuestro equipo de trabajo contamos con colaboradores con habilidades sensoriales desarrolladas, hay que cuidarlos, y si es un punto crítico de nuestra cervecería, tal vez sea el momento de comenzar a pensar en capacitarlos.
Al final, el análisis sensorial se transformo en una aliado estratégico de las industrias de bebidas y explorar su potencial para mejorar la performance de nuestros productos es un jugada no solo inteligente sino necesaria.
Y poder contar con profesionales entrenados para evaluar nuestra cerveza e identificar eventuales problemas es primordial para garantizar la calidad del producto antes de ser puesto en venta.
3. Adopción de métodos adecuados y medibles.
Ni los mejores equipamientos con el mejor equipo de trabajo alcanzarán buenos resultados sin métodos adecuados de control de calidad. Para alcanzar un producto de calidad al final del proceso, el flujo de trabajo debe ser claro , preciso y adecuado a las necesidades de cada negocio.
Las cervecerías pueden utilizar métodos analíticos de control desarrollados por institutos como el American Society of Brewing Chemists de los EEUU o pueden construir su propio método.
En el último caso las cervecerías deberán antes de nada observas sus propios parámetros, que incluyen por ejemplo:
. El tamaño de la cervecería y su capacidad productiva;
. Grado de complejidad y de automatización del proceso productivo;
. Variedad de cervezas producidas;
. Fuerza de trabajo disponible;
. Disponibilidad de recursos técnicos internos para análisis de laboratorio;
. Etc.
Con estos datos sobre la mesa, ahora es preciso dar formato a los métodos para las diferentes áreas de la cervecería, que pueden ser divididos en:
. Materias Primas o insumos;
. Tecnología y equipamientos;
. Procesos de fabricación de la cerveza.
Teniendo en mente que, para que cada método sea efectivo, es preciso adoptar una forma de medir el grado de eficiencia de estos procesos, lo que, en otras palabras, llamamos de Control de Calidad.
Para quien está construyendo su propio método de trabajo, la idea es incluir formas de control que contengan la descripción del método y de las herramientas a ser utilizadas para realizar la medición de su certeza; los valores máximos y mínimos aceptables para ese parámetro y las acciones correctivas a ser realizadas en caso de que el valor este fuera de los valores aceptables.
Solo así será posible verificar a conciencia el procedimiento adoptado y aplicar las mejoras continuas necesarias para alcanzar a la estandarización y calidad de nuestra cerveza.
En resumen, si algo hace salir del control de calidad nuestra cervecería, es imprescindible que se corrija y se regrese a los valores normales cuanto antes. Es recomendable invertir en instrumentos de calidad, apostar en un equipo de trabajo bien capacitada y redefinir nuestros métodos. Estos son los pilares para alcanzar una cerveza estandarizada, y no nos engañemos, está al alcance de las manos, es solo proponerse a hacerlo. Adelante!